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22/5/08

Horacio Malvicino Jazz Quinteto · 1964

Horacio Malvicino Jazz Quinteto · 1964




Una audición de radio

Grabación realizada en directo en el Auditorium de Radio Municipal de Buenos Aires, durante la emisión de sus programas en el mes de abril de 1964.
El saxofonista del grupo, Horacio Chivo Borraro, recuerda los detalles de aquellas sesiones en las notas que acompañan esta edición del sello Melopea.

"Cierto día de principios de 1964 suena mi teléfono y al atender el llamado oigo una voz harto conocida.
-Chivo, me llamaron de Radio Municipal para que haga una serie de audiciones de jazz, ¿venís?
Era la voz de Horacio Malvicino. Y ése fue el paso inicial de este cd.

Por ese entonces trabajábamos en Canal 11 (hoy Telefé). Malvicino era director musical del canal y dirigía la orquesta estable. Yo estaba en la fila de saxos y el Oso Picardi y Mojarra Fernández en percusión y contrabajo, respectivamente.
A Horacio yo lo había conocido a los pocos días de su llegada a Buenos Aires, desde Concordia, su ciudad natal. Al poco tiempo ya habíamos trabado una amistad que rápidamente trascendió lo exclusivamente musical. Había venido para estudiar medicina y se costeaba sus estudios con la guitarrra.

(Curiosamente, era lo mismo que yo estaba haciendo con arquitectura y el clarinete). Además de ser un notable músico de jazz, era un virtuoso del instrumento. Por esa época yo me destacaba con el clarinete (el saxo tenor comenzó para mí recién un par de años antes de esta grabación) y fue así que comenzamos a tocar juntos en innumerables jam-sessions, conciertos y grabaciones, en muchos de los cuales se nos unía Lalo Schifrin, que todavía no había partido para EE.UU.

Recuerdo un hecho gracioso de aquellas épocas. Yo vivía, en ese entonces, en la calle Callao, y Malveta (como le decimos sus amigos) tocaba en Radio Belgrano, que quedaba en Posadas y Callao. Cuando yo me enteraba de que tenía audición, salía a mi balcón del cuarto piso y lo veía pasar por la vereda de enfrente rumbo a la radio. Invariablemente miraba para arriba y nos saludábamos con la mano. Pero lo gracioso del asunto es que pasaba con la guitarra envuelta en un trapo (sic), agarrada por el mango y arrastrándola por el piso, como un chico arrastrando su autito de juguete. ¡Qué personaje!, pensaba yo, riéndome al verlo.



Pero volvamos al tema. Horacio pensó que con el Oso y Mojarra ya tenía batería y bajo. Picardi era un percusionista de primera línea que además de tocar jazz incursionaba a menudo en recitales de percusión o de obras clásicas. Mojarra, a su vez, era uno de los músicos más versátiles que he conocido. Aparte de dominar su instrumento, era capaz de tocar bien cualquier cosa, desde una zarzuela hasta un tema de jazz, lo cual no es poco.

La sección rítmica estaba asegurada. Faltaba un pianista. Después de varios cabildeos, le pregunté:
–¿Qué te parece Giacobbe?
–¿Giacobbe? ¡Excelente! –me contestó. Y así fue que Santiago Giacobbe ("el tío", como lo llaman los músicos) se unió al conjunto. Santiago era un excelente pianista, profesor de piano, que alternaba sus clases con recitales y jam-sessions.

Habíamos tocado juntos muchas veces. Era un músico de un gusto exquisito. Y así quedó formado el quinteto. Nos juntamos un par de veces en la casa de nuestro común amigo Carlitos Tarsia –a quien el jazz argentino le debe tanto– para ensayar algunos temas y tocar juntos un poco. Y en lo que se refiere a ensayos, eso fue todo.

Nos encontrábamos en la radio diez minutos antes de la audición, se elegían los temas y "duro y para adelante", como dicen los músicos (no en vano Igor Stravinsky dijo una vez que el mundo de los músicos de jazz era un mundo totalmente diferente al del resto de los músicos). Por suerte no agregó: "Al resto de los músicos normales", aunque posiblemente lo haya pensado.

Todos tocábamos dentro del mismo estilo, nos gustaba el jazz actual, aquel que venía de Gillespie, Parker o Coltrane, entre otros. El estilo al que el jazz de hoy ha regresado (si es que alguna vez se fue) luego de incursiones en el free jazz, y otras formas de música aleatoria.

Es decir que lo que en este disco suena está tan vigente como si se hubiera grabado ayer. De cualquier modo, la última palabra la tienen –como siempre– ustedes, los que compran discos, los que van a conciertos, en fin, aquellos gracias a quienes el artista puede exhibir su obra. Y como siempre nos han aplaudido (por eso es que continuamos tocando), creo que en esta ocasión también nos van a aplaudir, mentalmente, sentados frente a su compactera y con este cd sonando. Gracias.

Y deseo terminar esta nota agradeciendo, en nombre de Horacio Malvicino, el mío y del resto de los músicos, a Julio Alvarez Vieyra, impulsor que hizo posible la concreción de este disco."
Horacio Chivo Borraro


Los temas

1. Misty · Errol Garner
2. Todo lo que tú eres · Jerome Kern
3. Cartas a mi amada · Victor Young
4. Improvisaciones sobre blues
5. 3x4=5 · Horacio Borraro
6. Yesterdays · Jerome Kern
7. Caravan · Tizol-Ellington
8. Abrázame · Duke Ellington
9. Tune Up · Miles Davis




Los músicos
Horacio Malvicino guitarra eléctrica
Horacio Chivo Borraro saxo tenor
Santiago Giacobbe piano
Mario Mojarra Fernández bajo
Rolando Oso Picardi batería
Oscar Alem bajo en tema 9

Locución: Laura Barros
Técnico de grabación: Ernesto Carrillo
Reacondicionamiento digital y masterización: Mario Sobrino
Arte y diseño original: Raúl Peyrás
Producción: Discos Melopea. Buenos Aires 2004.

Material original perteneciente al archivo personal de grabaciones de Julio Alvarez Vieyra realizadas en Buenos Aires entre 1962 y 1965.





Nota del productor

Tuve la suerte a mis 17 años de actuar como sesionista de grabación de la orquesta de Horacio Malvicino ... Es algo inolvidable para mí, porque además de calmar mi fanatismo adolescente por querer estar en cuanta grabación hubiere, fue una precoz experiencia participar con mi guitarra en una sección rítmica potente, que incluía además cuerdas y metales...

Luego tuve la oportunidad de seguir grabando con Horacio, pero haciendo arreglos orquestales para algunos de mis discos personales... Siempre admiré su finura a la hora de arreglar, y también su manera de tocar guitarra... a pesar de que siempre sentí la ausencia de que no registrara álbumes como intérprete del instrumento.
Su discografía es una mixtura de álbumes solistas de característica orquestal con repertorio internacional, y los trabajos como integrante de agrupaciones de Astor Piazzolla. Dos extremos.

¿Dónde está el álbum que nos muestre a Malvicino improvisando a la "viola" en su apogeo y con temas jazzísticos interpretados junto a gente de su talla y generación?
Pues ahora aquí está, señores, este álbum... Horacio Malvicino Quinteto.
Estoy muy feliz con mi obsesión de rescatar las cosas más nobles de la Música Popular Argentina.

Gracias a la iluminada idea de Julio Alvarez Vieyra, que hizo registrar estos momentos.
Los músicos que integran este quinteto tienen todos carta de presentación de lujo... por su trayectoria... por su sensible y original manera de hacer música...
Gracias a todos. Sinceramente,
Litto Nebbia

14/5/08

Astor Piazzolla · Octeto Buenos Aires

Astor Piazzolla · Octeto Buenos Aires · 1976



La creación del Octeto Buenos Aires por parte de Astor Piazzolla, con el que sólo grabó dos discos -éste es el segundo-, significó el comienzo de su particular revolución del tango, la música ciudadana argentina. Aunque sus ideas respecto a la renovación de los viejos moldes del tango venían de más atrás. Con el Octeto enfureció a muchos ortodoxos. Las editoriales lo boicotearon, tuvo feroces críticas de los medios, otros músicos le dieron la espalda, lo que motivó en gran medida, su marcha a Nueva York, en 1958, donde continuó su lucha.

El mismo Piazzolla recordaría años más tarde: "El Octeto Buenos Aires, en 1955, fue un impacto artístico, pero el trabajo no duró mucho. Para grabar hubo que hacer muchas concesiones, prácticamente regalar los derechos... La gente no conoce ni le importa quién es el empresario que lo pone a la venta, pero sí sabe y admira al artista que lo hizo. El que puso el dinero de su bolsillo para pagar a la mayoría de los músicos que hicieron la grabación fui yo, mientras que la ganancia desde entonces se la llevan otros. Todavía estamos en litigio. ¿Pero a quién le interesa, quién defiende a los creadores?" (En el libro Astor Piazzolla. El tango culminante, Nudler-Delhor-Fernández, Bs As, 2001)

Astor Piazzolla escribió las notas de presentación de este álbum, en una reedición de 1976, del sello discográfico Disc Jockey.

Octeto Buenos Aires
En 1954, estando en París tuve la oportunidad de ver y escuchar a muchos conjuntos de jazz moderno, entre ellos al Octeto de Gerry Mulligan. Fue realmente maravilloso ver el entusiasmo que existía entre ellos mientras ejecutaban. Ese goce individual en las improvisociones, el entusiasmo de conjunto al ejecutar un acorde, en fin, algo que nunca había notado hasta ahora con los músicos y música de tango.

Como resultado de esta experiencia nació en mí la idea de formar el Octeto Buenos Aires. Era necesario sacar al tango de esa monotonia que lo envolvía, anto armónica como melódica, rítmica y estética. Fue un impulso irresistible el de jerarquizarlo musicalmente y darle otras formas de lucimiento a los instrumentistas.
En dos palabras, lograr que el tango entusiasme y no canse al ejecutante ni al oyente, sin que deje de ser tango, y que sea más que nunca, música.

Nace en 1955 el Octeto Buenos Aires.
Elegí los mejores instrumentistas de este género: Enrique Mario Francini (violín), Atilio Stampone (piano), Roberto Pansera, hoy reemplazado por Leopoldo Federico (bandoneón), Hugo Baralis (violín), Horacio Malvicino (guitarra eléctrica), José Bragato (violoncello), Aldo Nicolini, hoy reemplazado por Juan Vasallo (bajo), y yo, bandoneón.

El primer arreglo que hice para este conjunto fue Arrabal. Para entonces nos pareció sumamente avanzado. Hoy, a despecho de sus novedosas concepciones, Arrabal nos parece antiguo, es lógico. Realizar el difícil equilibrio sonoro del Octeto llevó dos años y aún queda mucho por descubrir.

En cada arreglo se aprende algo más sobre esta formación orquestal. Tengamos en cuenta que existe un desequilibrio tremendo por falta de cuerdas, ya que para dos bandoneones, piano, guitarra y bajo, se necesitarían por lo menos seis violines, viola y cello, pero ajustándome a los dos violines y cello, es necesario escribirle a estos en tesituras no acostumbradas.

Por ejemplo, cuando incluyo efectos rítmicos y quiero lograr fuertes sonoridades, empleo los dos violines casi siempre en la tesitura grave y el cello, la mayoría de las veces, dentro de la misma tesitura que los violines, sobre todo en los unísonos. (Neotango, El Marne, Arrabal).



Para efectos suaves y melódicos empleo las tesituras normales (Anoné). Las dobles cuerdas son utilizadas para mayor sonoridad armónica (dos violines, cello y bajo en la segunda parte de Marrón y Azul). También el contrapunto entre las cuerdas, da mayor belleza a los temas originales (Arrabal, solo de violín).

Para los efectos de percusión también intervienen las cuerdas; el primer violín imita el tambor, el segundo la lija, el cello la caja y el bajo golpeado con la palma de la mano detrás del instrumento, logra el efecto del bombo (Marrón y Azul).

Los dos bandoneones realizan la labor de cuatro y cinco. Casi siempre están ejecutando acordes de cuatro, cinco y hasta seis sonidos cado uno (El Marne). También variaciones sobre los temas en quintillos, seisillos y hasta sietesillos de fusas hoy en desuso por su dificultad técnica (Anoné). Un ejemplo de maravillosa sonoridad de los dos bandoneones acompañados por bajo, lo tenemos en Anoné y El Marne.

La guitarra eléctrica es un instrumento novedoso dentro del tango; ofrece un timbre no acostumbrado en este tipo de orquesta. Notarán Uds. la fuerza sonora de este instrumento cuando ejecuta acordes y en los unísonos con los bandoneones, violines y cello (Neotango y Tangology). También lo empleo para imitación del bongó (Anoné, Marrón y Azul).
Lo más destacable en este instrumento e instrumentista son las improvisaciones sobre los temas originales, hecha por primera vez en conjuntos de tangos.

El piano y el bajo son los instrumentos acompañantes; la fuerza rítmica del Octeto. Los solos de piano, de muy dificil ejecución, son de una nueva concepción rítmica y armónica paro el tango. Existen los solos de carácter rítmico (Arrabal) y otros de carácter romántico (Haydée).

El único propósito del Octeto Buenos Aires es renovar el tango popular, mantener su esencia, introducir nuevos ritmos, nuevas armonías, melodías, timbres y formas y, sobre todo, no pretendemos hacer música llamada culta.
Astor Piazzolla





Los temas del disco, presentados uno a uno por Astor Piazzolla.

FAZ 1

Haydée · Héctor Grané · 2.52
Compuesto en el año 1935 y llevada al disco por el Octeto Buenos Aires en 1957. Lo primera parte (Romántica) comienza con acordes de cuartas yuxtapuestas. Segunda parte solo de piano por Atilio Stampone; se repite la primera parte en otra tonalidad con un solo de Hugo Baralis, seguido por otro solo a cargo de Enrique Mario Francini. En esta parte, mezcla de vals y tango, quise reflejar en el arreglo, a su autor, como el argentino radicado en París. Después del vals a la manera de Ravel, vuelve el tema a la primera parte, finalizando el tango con un rallentando sobre el acorde Sol Mayor-Re Mayor (G-D).

Marrón y Azul · Astor Piazzolla · 3.30
(Inspirado en los Marrones y Azules de George Braque).
Este tango fue arreglado en el año 1955 y los solos están ejecutados por A. P. y Leopoldo Federico en contrapunto con Hugo Baralis. Luego Enrique Francini ejecuta uno de sus solos más felices. En la variación rítmica del final improvisa Horacio Malvicino. Fue ésta la primera composición con improvisaciones de guitarra.

Los mareados · Juan Carlos Cobián · 3.45
Esta magnífica composición melódica está tratada con nuevas armonías sin desvirtuar la parte original. Los solos están ejecutados por Enrique M. Francini, Horacio Malvicino y A.P. Después de la incesante labor armónica moderna durante todo el tango se aprecia el magnífico descanso final en base al acorde perfecto de Si Mayor (B).

Neotango · Leopoldo Federico/M. Flores · 3.15
He querido reflejar en este arreglo la parte subjetiva de uno de sus autores, Leopoldo Federico. El agregado inexplicable de la parte central -música circense- refleja a Federico tal cual es, un niño grande. Solos por Leopoldo Federico y Enrique M. Francini.

El Marne · Eduardo Acolas · 4.30
Su tema principal (1ª parte) está tratado con el acorde de Si bemol menor con la 2ª y 6ª agregadas; los dos violines, cello y guitarra hacen un contrapunto rítmico en base a 4as. consecutivas. Los solos son ejecutados por Enrique M Francini, A. P. y Leopoldo Federico.


FAZ 2

Anoné · Hugo Baralis · 4.30
Compuesto por Baralis en su visita al Japón.
Anoné (Escucho en idioma japonés) recuerda en su introducción los exóticos ritmos orientales. Solos por A. P. y Hugo Baralis. De fondo a los solos de violín se puede apreciar el acompañamiento de acordes de 4as. yuxtapuestas. El solo por los dos bandoneones está compuesto sobre el tema de la 1ª parte. Finaliza con el acorde politonal Re Mayor-La Bemol Mayor (D-A Bemol).

El Entrerriano · Rosendo Mendizábal · 3.00
El tema principal, (1er. compás) se presenta con armonías politonales. El resto sigue dentro de un marco rítmico totalmente nuevo para este tipo de obra; su tratamiento armónico también es nuevo. Concluye con una variación rítmica sobre la composición original, improvisando de fondo, Horacio Molvicino.

Tangology · Horacio Malvicino · 3.20
Su autor, compuso este tango especialmente para que se pueda improvisar sobre su tema, dada la facilidad de cambios armónicos (Re Bemol Mayor 13ª, Mi Mayor 13ª y Sol Mayor 13ª). (Db 13 - E 13 - G 13). Comienza con un tema lento y brumoso a cargo de lo guitarra, con fondo de orquesta. Después de la cadencia de guitarra comienza el tema rítmico principal. Solos por A. P. y Enrique M. Francini.

Arrabal · José Pascual · 3.30
Este fue mi primer arreglo para el Octeto Buenos Aires. Se puede notar el cambio armónico y rítmico producido desde aquella fecha (1955) hasta el presente. Los solos a cargo de Enrique M. Francini en contrapunto con Hugo Baralis y José Bragato; luego se oye el solo de Atilio Stampone con Juan Vasallo y Horacio Malvicino. Finaliza esta composición con un tutti sobre el tema de la segunda parte.

A fuego lento · Horacio Salgán · 3.15
Este tango está tratado en base a ritmos insistentes originales. La segunda parte con una pequeña variedad rítmica. Vuelve a la 1ª parte dejando ocho compases de libre improvisación a Atilio Stampone, Leopoldo Federico, Horacio Molvicino y A. P. El complicado desarrollo rítmico del final está compuesto sobre la base rítmica original de la primera parte.
Astor Piazzolla

Los músicos integrantes del Octeto Buenos Aires
Astor Piazzolla bandoneón
Enrique Mario Francini violín
Atilio Stampone piano
Leopoldo Federico bandoneón
Hugo Baralis violín
Horacio Malvicino guitarra eléctrica
José Bragato violoncello
Juan Vasallo bajo


Astor Piazzolla · BBC Live 1989 · Adios Nonino